¿Qué son los monederos fríos?

¿Qué son los monederos fríos?

Los robos de monedas virtuales o criptomonedas han aumentado durante los últimos años. Esto ha hecho que aparezcan nuevas formas de proteger este tipo de dinero y mejorar así la seguridad frente a los tan temidos hackers. Una de las maneras de proteger el dinero virtual es utilizando lo que se conoce como monederos fríos. Estos se utilizan para almacenar este tipo de dinero de forma offline. ¿Cómo funcionan?

Monederos fríos

Con el fin de evitar un ataque cibernético, los monederos fríos permiten guardar el dinero fuera de la Red, a diferencia de las billeteras digitales online tradicionales. Hoy en día, guardar las criptomonedas de manera offline es una precaución necesaria, sobre todo cuando se manejan grandes cantidades.

Estos wallets fríos consisten en memorias USB, o también pueden ser trozos de papel, por ejemplo, donde quedan apuntados y guardados los códigos que nos permiten guardar millones de dólares en monedas virtuales.

El dueño de un monedero frío es el único que tendrá acceso a su clave privada, lo que le dará una mayor confianza y seguridad, y le permitirá conservar el anonimato.

Monederos en dispositivos

monederos fríos

Los monederos fríos en hardware son pequeños dispositivos tipo USB destacan por ser los más seguros actualmente. Para acceder utilizan una semilla, que sería una combinación aleatoria de palabras en inglés, de modo que van más allá de la introducción de los típicos datos de usuario y contraseña. De esta forma, evitan que una cuenta sea hackeada o que sus claves privadas sean expuestas. Ledger o TREZOR son dos de las carteras frías de hardware más populares, por ejemplo. El peligro en este tipo de billeteras, es que si se pierde el dispositivo en concreto, se perderían las criptomonedas.

Además, también existen unos dispositivos muy parecidos a los pendrives, que están diseñados específicamente para almacenar este tipo de datos.

La diferencia entre guardar los datos en un simple dispositivo USB y comprar un dispositivo especial para criptomonedas, radica en que una memoria externa solamente implica el almacenamiento de claves privadas. De esta forma, al realizar una transacción, es necesario conectarla al ordenador y los activos quedarían expuestos. Sin embargo, los monederos fríos que son creados en exclusiva para este fin, permiten al usuario hacer transacciones de forma directa sin necesidad de enviarla a un ordenador.

Monederos fríos de papel

En este caso, estaríamos hablando de un papel impreso con una clave pública y otra privada. Son muy comunes en los cajeros de criptomonedas, así como en algunos wallets online. Estos suelen incluir códigos QR que permiten acceder rápidamente a cada una de las claves.

Los monederos fríos de papel se consideran muy seguros, ya que requieren el acceso físico para poder acceder a las monedas virtuales, y permiten crear copias de seguridad simplemente imprimiendo varias copias del papel.

Para las personas más desconfiadas, siempre está la opción de aprender los códigos de memoria, aunque puede ser algo complicado. Hay que tener en cuenta que normalmente se trata de códigos muy largos que incluyen tanto letras como números.

No confundir con los monederos calientes

No debemos confundir los monederos fríos con los monederos calientes. Los últimos, conocidos también como hot wallets, consisten en almacenamientos conectados a la web, que ya han demostrado en varias ocasiones ser vulnerables a los ataques cibernéticos. Eso sí, también tienen sus ventajas, como el hecho de que permiten acceder a las monedas virtuales en cualquier momento, desde cualquier lugar y a través de cualquier dispositivo, por lo que son rápidos y cómodos para los usuarios, entre otras cosas.

Decidir qué tipo de monedero utilizar para las criptomonedas no es una decisión fácil. Implica estar muy bien informado, ver todas las opciones y pensar en cuál se adapta mejor a cada caso. Para una mayor seguridad, los monederos fríos pueden ser la opción más adecuada.

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